Documento I · Anexo I

Principios para el uso responsable de la IAG en la UNCuyo

Introducción

El avance y la adopción de tecnologías basadas en Inteligencia Artificial (IA), especialmente aquellas vinculadas con la Inteligencia Artificial Generativa (IAG), han crecido de forma acelerada en los ámbitos educativos, investigativos y administrativos. Este desarrollo se enmarca en un contexto internacional caracterizado por intensos debates sobre el buen uso y las consecuencias de estas tecnologías, que han derivado en diversos marcos normativos consolidados en los últimos años por varios organismos.

Estos marcos normativos se construyen ante el hecho de que la IA se ha posicionado como una de las tecnologías de mayor impacto, con aplicaciones que atraviesan casi todas las áreas del conocimiento y de la vida cotidiana, y con ello se identifican importantes desafíos éticos asociados a su uso, entre los que se destacan la protección de la privacidad, la seguridad de los datos y el uso responsable de la información.

Especialmente en el ámbito de la educación superior, la IA está modificando la forma en que concebimos tanto los procesos educativos como los de investigación, extensión y vinculación. Así como también, interpela a las instituciones a repensar y transformar las prácticas de enseñanza, aprendizaje y evaluación. La Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) reconoce su potencial como herramienta para fortalecer los procesos educativos, beneficiando a estudiantes, docentes, investigadores, extensionistas y personal nodocente, y asume con responsabilidad los retos éticos, pedagógicos y de integridad académica que implica su implementación.

La IAG forma parte de un conjunto más amplio de tecnologías capaces de producir contenido nuevo —como textos, imágenes, audio, video, código, incluyendo recursos digitales que integran dos o más de dichos componentes— a partir de instrucciones humanas (prompts). Estas herramientas se basan, principalmente, en modelos de lenguaje a gran escala entrenados con vastos volúmenes de datos disponibles en internet y de carga de los mismos usuarios.

Si bien la IAG puede generar materiales con alta coherencia y fluidez, en tanto modelo de lenguaje, no comprende el significado de lo que produce con profundidad acorde a la diversidad, creatividad y la pluralidad inherente a la condición humana. Su funcionamiento se basa en cálculos probabilísticos y patrones estadísticos, sin verificación intrínseca de la veracidad, el contexto o la intención. Por ello, su uso exige una supervisión humana crítica, ética y consciente.

Todo lo anterior, nos convoca a la tarea de avanzar en la definición de principios y pautas para el uso responsable de estas tecnologías en el ámbito de la Universidad que preserven su sentido formativo en el marco de una cultura de integridad y responsabilidad compartida.

Los 8 principios fundantes

01

Autoría responsable y honestidad académica

Toda producción académica deberá distinguir explícitamente las contribuciones humanas de las asistidas por IA, declarando y citando su uso conforme a las normas vigentes. La IA no podrá figurar como autora o coautora. La responsabilidad intelectual, la veracidad y la interpretación recaen en las personas firmantes. Este principio implica, además, que el uso de IA nunca debe sustituir el aprendizaje, la producción personal ni la creatividad original de los miembros de la comunidad universitaria.
02

Transparencia metodológica y trazabilidad

El empleo de IA en informes, artículos, tesis, materiales docentes u otros documentos académicos o institucionales similares, deberá declararse indicando la herramienta utilizada, su versión, la fecha de uso y su propósito. La información deberá documentarse de manera suficiente para permitir revisión y escrutinio académico. Este principio obliga a que toda intervención de la IA sea identificable, verificable y accesible para quienes evalúan, revisan o participan en los procesos de enseñanza, aprendizaje, evaluación e investigación.
03

Verificación de hechos

Los contenidos generados con apoyo de IA deberán ser contrastados con fuentes académicas y científicas confiables, dejando registro del procedimiento de validación. La omisión de este paso compromete la validez académica y puede derivar en desinformación, errores o plagio inadvertido. Este principio establece la obligatoriedad de que cada usuario asuma la responsabilidad de corroborar la información y no delegar en la IA la función de garante de la veracidad.
04

Conciencia y mitigación de sesgos

Este principio reconoce que la IAG refleja limitaciones y sesgos en sus fuentes de información, por ejemplo, sesgos en los datos utilizados, sesgos del modelo, sesgos en el uso y las instrucciones o sesgos culturales y lingüísticos. Por ello, la comunidad universitaria debe adoptar una perspectiva crítica a través de instancias de formación y procedimientos de revisión, con el propósito de identificar sesgos, impactos potenciales y aplicar, cuando sea posible, medidas de mitigación como la triangulación de fuentes, la revisión por pares diversos o las pruebas de sensibilidad.
05

Seguridad, bienestar digital y sostenibilidad ambiental

La Universidad promoverá el uso de la inteligencia artificial que resguarde la seguridad de los entornos digitales, la protección y privacidad de los datos personales, y que contribuya al bienestar físico, mental y social de las personas. Toda incorporación de herramientas de IA requerirá consentimiento informado que explicite fines, riesgos y medidas de resguardo, así como también deberá prevenir la exposición indebida de información, las prácticas inseguras, la sobrecarga digital, la dependencia acrítica, las formas de exclusión y cualquier situación que afecte el desarrollo integral de las personas, en lo académico, laboral o institucional. Asimismo, su adopción deberá considerar criterios de responsabilidad ambiental, atendiendo al uso pertinente, eficiente y sostenible de la infraestructura, los recursos tecnológicos y el procesamiento de datos. La Universidad impulsará acciones de formación, prevención y revisión continua para asegurar un uso seguro, inclusivo, responsable y ambientalmente consciente de estas tecnologías. Queda prohibido el ingreso de información sensible en plataformas no institucionales o sin garantías suficientes. Este principio compromete a la Universidad a proveer entornos seguros y a los usuarios a respetar la normativa vigente en materia de protección de datos y confidencialidad.
06

Supervisión humana significativa y responsabilidad ética

Las decisiones de alto impacto académico (evaluación, acreditación, calificaciones, aprobación ética) deben estar siempre bajo la responsabilidad de personas. La IAG puede ser una herramienta de apoyo, pero no reemplaza el juicio humano ni la posibilidad de revisión por parte de terceros. Este principio garantiza que la IAG se utilice como complemento y no como sustituto en decisiones críticas, preservando valores fundamentales como la equidad, la justicia y la responsabilidad en los procesos universitarios.
07

Uso crítico y desarrollo de competencias

La UNCuyo promoverá la formación continua en competencias digitales vinculadas a la IA, fomentando una alfabetización crítica que permita a docentes, estudiantes y nodocentes comprender sus alcances, limitaciones y riesgos. El uso de IAG deberá fortalecer el pensamiento crítico, la creatividad, la autonomía y el aprendizaje profundo, evitando la dependencia tecnológica. Este principio refuerza la idea de que la IA debe ser un medio para potenciar capacidades humanas y no un fin en sí mismo.
08

Inclusión, accesibilidad, equidad y colaboración abierta

La incorporación de IA en la Universidad deberá garantizar el acceso equitativo a herramientas institucionales y materiales accesibles, buscando reducir brechas digitales. Se promoverán apoyos específicos para estudiantes, docentes y nodocentes, así como instancias de diálogo interdisciplinario y repositorios abiertos de buenas prácticas y en particular la puesta en valor de los repositorios digitales académicos de la comunidad UNCuyo para incentivar y facilitar el acceso a fuentes confiables, contextualizadas, mitigando sesgos y preselección en flujos de trabajo y co-creaciones con IAG. Este principio asegura que el uso de la IA contribuya a una universidad más inclusiva, democrática y solidaria.

Síntesis: soberanía tecnológica de la UNCuyo

En síntesis, la soberanía tecnológica de la UNCuyo —entendida como la capacidad de decidir, gobernar y sostener sus activos digitales críticos— se articula con estos principios rectores: asegura centralidad humana y agencia académica al evitar dependencias lesivas; fortalece la integridad y la transparencia al exigir trazabilidad, documentación y declaración de usos; protege los datos mediante control institucional, portabilidad y estándares abiertos; promueve equidad y accesibilidad al reducir brechas y garantizar soporte en lengua y contexto local; eleva la calidad al permitir verificación y mejora continua; favorece la sostenibilidad al evaluar costos totales y huella ambiental y consolida la gobernanza con procesos de evaluación, auditoría y cláusulas de salida que preservan la autonomía universitaria. En conjunto, estos lineamientos encauzan la adopción de IA/IAG hacia un uso responsable, inclusivo y estratégico, coherente con la misión de la Universidad pública.